Aquella linda flor
que me diste un día
la dejé olvidada en un jarron
no se por qué, allí quedó
y te dije adiós
Era lindo el gesto
Tierna la intención
mas, incoscientemente
se me olvidó
Y pensé guardarla
Como bella prueba
de aquello que pasó,
mas, inconscientemente
se me olvidó
Recuerdo tu rostro
sonriente y fresco
pidiendo perdón
mas, sin quererlo
olvidé la flor
Aquel descuido
esa especie de premonición
Fue el presentimiento
De una traición
lunes, 20 de julio de 2009
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Visto en retrospectiva, aquel desliz es de las cosas que podemos considerar una señal, ya que alguien tan romática como quien escribe, olvidar aquel detalle tan lindo, sobre todo las circunstancias tan adversas para hacer entrega de esa flor. Al momento de recibirla pensé perpetuarla en algún libro, a la usanza de las novelas románticas, pero sin intención alguna, se me olvidó.
ResponderEliminarY si no hay amor, no vale la pena seguir intentando. Una relación sin amor es como un postre sin azúcar, al poco tiempo se convierte en algo tan insípido que produce náuseas.
ResponderEliminarEl amor todo lo transforma, lo engrandece, lo sublimiza.
Son tan sorprendentes las flores!!!
ResponderEliminarA veces parecen hermosas
Y hasta las rosas que son tan bellas tiene espinas
A veces nos embelesan con sus pétalos de colores
Pero todo es apariencia…
Permíteme un ramillete de mi amistad para ti
Besitos
Las flores, en especial las rosas,
ResponderEliminarson bellas y misteriosas
sus hermosura y existencia son iguales a algunos amores: Efímeraas. Aún así siempre nos deslumbran, con sus colores, texturas y olores.
Gracias por seguirme.